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CANNES 2022 Proyecciones especiales

Crítica: Mariupolis 2

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- CANNES 2022: Mantas Kvedaravičius murió en Mariúpol, pero el material que filmó se ha recuperado y ha sido presentado en Cannes en forma de un nuevo documental

Crítica: Mariupolis 2

Cuando comenzó la invasión rusa de Ucrania, el director lituano Mantas Kvedaravičius regresó inmediatamente a Mariúpol, donde filmó su película Mariupolis [+lee también:
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en 2016, con la intención de documentar la vida en la ciudad bajo el asedio. Cuando intentaba marcharse a finales de marzo, fue asesinado, pero su prometida Hanna Bilobrova logró escapar con las imágenes. Acreditada como codirectora, organizó el material junto con la editora Dounia Sicho (que también había trabajado en Mariupolis), y la película resultante, Mariupolis [+lee también:
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, acaba de tener su estreno mundial en Cannes como una proyección especial.

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En el primer largometraje, Kvedaravičius se valía de la paciencia y de su exquisito ojo cinematográfico para encontrar auténtica poesía en la vida cotidiana de una sociedad dividida, bajo la amenaza constante de la guerra, en la que varios personajes entraban y salían de la película, ocupando un segundo plano con relación a la situación global. Mariupolis 2 se centra todavía menos en personajes individuales, mientras acompaña a un grupo de hombres, mujeres, niños y mascotas que se refugian en el sótano de una iglesia metodista. Al tratarse de otro documental completamente observacional, no recibimos información sobre el contexto, pero suponemos que el grupo está formado por unas 40 o 50 personas.

A pesar de que la película comienza de una forma bastante dramática, con un misil que pasa demasiado cerca y el propio director corriendo con su cámara en busca de refugio, lo cierto es que nos sumerge en la vida (y la muerte) durante la guerra, de una forma cruda y directa. Este tipo de vida consiste principalmente en esperar, observando el panorama de una ciudad en ruinas a través de ventanas rotas durante largos periodos de tiempo, mientras a lo lejos se elevan columnas de humo y escuchamos sonidos de disparos y bombas. Las mujeres cocinan en grandes ollas sobre un fuego encendido en el patio de la iglesia, mientras los hombres buscan todo tipo de herramientas, clavos y repuestos para arreglar puertas y ventanas. Entre otras cosas, encuentran un generador en una casa frente a la cual hay dos cadáveres en descomposición.

Ya hemos visto imágenes de la ciudad destruida, y ahora tenemos la oportunidad de pasar 112 minutos con algunas de las personas cuyos hogares y seres queridos se han ido para siempre. De hecho, no parece que tengan tanto miedo: cuando escuchan una explosión en la distancia, se agachan o se estremecen de forma instintiva, pero luego continúan con sus asuntos, ya que siempre hay algo que hacer en una situación como esta. Hablan sobre necesidades inmediatas, mencionando de vez en cuando algún recuerdo o, con menos frecuencia, compartiendo opiniones. No obstante, al tratarse de un documental filmado por una sola persona, gran parte del diálogo es prácticamente inaudible y apenas está subtitulado (de manera intencionada). La película está compuesta principalmente por planos generales, lo cual requiere que el espectador esté presente y atento, en lugar de ofrecer un punto de vista político u otro tipo de información significativa.

A medida que se aproximan las fuerzas enemigas, comenzamos a ver no solo el humo, sino también el fuego contra el cielo nocturno. La iglesia está a punto de cerrar y la gente pregunta a dónde deben ir. El sacerdote, que anteriormente insistía en que habían sobrevivido porque estaban cerca de Dios, a diferencia de los que se refugiaban en la fábrica o el teatro, no les ofrece ninguna respuesta.

Antes de la llegada de la televisión, la gente obtenía información sobre guerras lejanas a través de los informativos que veían en los cines. Ford, Huston y Capra hicieron famosas películas de propaganda durante la Segunda Guerra Mundial. En la actualidad, una era en la que la guerra de la información (que posiblemente ya han ganado los ucranianos) es tan importante como el conflicto real, podemos ver el estreno de un revelador documental en el festival más importante del mundo, solo unos días después de que la ciudad en la que fue filmado cayese en manos del agresor. Se trata en sí mismo de un evento histórico.

Mariupolis 2 es una coproducción entre las lituanas Studio Uljana Kim y Extimacy Films, la francesa Easy Rider Films y la alemana Twenty Twenty Vision. The Match Factory se encarga de los derechos internacionales.

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(Traducción del inglés)

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