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BELGRADE FEST 2021

Crítica: Deadlock

por 

- Vinko Möderndorfer enfrenta a dos parejas durante una noche en un apartamento, jugándose mucho entre todos y esperando a tomar una urgente decisión

Crítica: Deadlock
Barbara Cerar y Uroš Fürst en Deadlock

Vinko Möderndorfer es un prolífico poeta, escritor, dramaturgo y director de teatro esloveno, con decenas de volúmenes literarios a su nombre y más de un centenar de producciones teatrales en su haber. Su filmografía como cineasta no es tan extensa, pero Möderndorfer se ha posicionado como un director que no tiene miedo de explorar los traumas de la sociedad y señalar distintos grados de injusticia, como en el caso de su trabajo más conocido, el thriller Landscape no. 2 [+lee también:
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(2008), o su película anterior, la inquietante y no tan exitosa Inferno [+lee también:
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(2014). Su última propuesta, Deadlock, acaba de estrenarse en la competición del Festival de Cine de Belgrado.

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Deadlock comienza con un cliché del género: lluvias torrenciales que provocan problemas de tráfico en toda Europa, acaparando brevemente los titulares que antes protagonizaban temas como la crisis de los refugiados. Mejra (Mirjam Korbar) está sola en su apartamento de Ljubljana, en el distrito de Fužine, conocido por acoger principalmente a inmigrantes de los antiguos estados yugoslavos del sur. Un hombre misterioso, que posteriormente se revela como Andrej (Uroš Fürst), aparece en su puerta, asegurando que tiene algo importante que contarle, aunque se muestra reticente a decirle exactamente lo que está pasando. Emir, el marido de Mejra (interpretado por uno de los actores eslovenos más queridos, el difunto Peter Musevski), regresa a casa después de ver un importante partido de fútbol en un bar de la zona. El elenco se completa con Barbara (Barbara Cerar), la mujer de Andrej, que también se suma a la función.

En un primer momento, parece que las dos parejas no tienen nada en común. Emir y Mejra son pobres, inmigrantes de clase trabajadora llegados desde Bosnia, mientras que Andrej y Barbara pertenecen a la élite financiera de Eslovenia. Lo único que tienen en común es la edad de sus hijos, Mirsad y Anja. Estos no se conocen, pero ambos están en el mismo hospital, y uno de sus corazones podría ser compatible para el otro. A continuación se suceden las negociaciones, peleas y súplicas. Como suele ocurrir en este tipo de dramas basados en discusiones, los personajes cambian de bando, creando y disolviendo alianzas, mientras el tiempo se acaba y todos se encuentran en un punto muerto continuo.

Se podrían establecer algunos paralelismos superficiales con Un dios salvaje [+lee también:
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, de Roman Polanski, pero aparte de desarrollarse en un único espacio y de la dinámica de la discusión, lo cierto es que las dos películas tienen poco en común. Möderndorfer se muestra más interesado en cuestiones morales, como si una vida pudiese valer más que otra dependiendo de la clase o incluso del origen étnico. El mismo dilema se aplica a la crianza de los hijos y a los sentimientos de dolor y pérdida.

Por primera vez en su carrera cinematográfica, Möderndorfer se entrega completamente a su experiencia teatral, por lo que su inclinación a hablar a través de los personajes no supone un gran obstáculo. Por otro lado, el cineasta intenta romper la monotonía del apartamento con planos exteriores del edificio y flashbacks en los que su tendencia a sobre-explicar sí presenta algunos problemas. Afortunadamente, puede confiar totalmente en sus actores, especialmente en el apartado masculino del elenco. El enfoque intuitivo y sincero de Musevski encaja perfectamente con la película, mientras que el sórdido encanto de Fürst también funciona. Cabe destacar el gran valor añadido que aportan la dirección de fotografía en blanco y negro, a cargo de Mitja Ličen (con una ARRI Alexa), el impactante diseño de sonido de Jurij Zornik y Ognjen Popić, y la soberbia edición de Jurij Moškon y el recientemente fallecido Andrija Zafranović, para el que Deadlock es su último trabajo.

Deadlock es una coproducción entre Eslovenia, Serbia y Macedonia del Norte, producida por Forum Ljubljana junto a Delirijum y Sektor Film. La película ha recibido el apoyo del Slovenian Film Centre, el Film Centre of Serbia y el North Macedonia Film Agency, con el apoyo técnico de Viba Film Studio.

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(Traducción del inglés)

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