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HOT DOCS 2021

Crítica: The Gig Is Up

por 

- La directora canadiense Shannon Walsh firma un documental de investigación que abre nuestros ojos a la gig economy

Crítica: The Gig Is Up

Cada vez hay más documentales que investigan la base sobre la que se sustenta la cómoda vida que llevamos, advirtiéndonos de su coste humano. The Gig Is Up [+lee también:
tráiler
ficha de la película
]
, de la directora canadiense Shannon Walsh, que ha tenido su estreno en Norteamérica como parte de la selección del Hot Docs, se encuentra entre los mejores ejemplos.

El documental trata sobre la gig economy: Uber, Deliveroo, Bolt, Wolt, Lyft y un grupo cada vez más numeroso de aplicaciones que conectan servicios con clientes a través de los llamados "contratistas independientes". Aunque la idea de trabajar sin oficina y elegir tus propios horarios sonaba atractiva hace unos diez años, cuando comenzaron a surgir estas empresas, lo cierto es que su modelo de negocio ha convertido a los contratistas en auténticos esclavos, que siempre deben ser atentos y amables con los clientes, mientras llevan a cabo trabajos agotadores a nivel físico y mental por muy poco dinero.

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Luego, estaría el siguiente nivel. Como clientes, al menos llegamos a ver a los conductores y repartidores, por lo que podemos llegar a comprender que una persona mayor que nos trae nuestro pollo kung pao probablemente no está disfrutando de lo que hace. No obstante, hay todo un mundo de "trabajadores fantasma". Tal y como explica Mary L. Gray, investigadora de Microsoft y coautora del libro Ghost Work, creemos que todo lo que proviene de Internet está automatizado, y que los ordenadores y las inteligencias artificiales están haciendo su magia. Pero hay muchas cosas que los ordenadores no pueden hacer. Esta es la razón por la que las empresas utilizan el Mechanical Turk de Amazon (o MTurk, nombrado en honor a una máquina de ajedrez del siglo XVIII que estaba controlada en secreto por un humano) para contactar con personas de todo el mundo a las que se les paga (muy poco) por etiquetar imágenes, formar a las inteligencias artificiales, hacer encuestas, transcribir audio y realizar todo tipo de tareas.

Además de Gray y otros expertos, como el escritor de The Atlantic Derek Thompson y el emprendedor tecnológico Prayag Narula, que aportan información reveladora sobre los mecanismos de la gig economy, Walsh nos presenta también a estos trabajadores invisibles, así como a sus compañeros que van en bicicleta o en taxi. En París, acompañamos a una asociación de trabajadores, donde la ciclista de Deliveroo Leila está luchando por los derechos de su amigo Mourad, que tuvo un accidente mientras entregaba un pedido y ahora se debate entre la vida y la muerte en el hospital. En San Francisco, seguimos a Al Auodi, conductor de Uber y Lyft, mientras se organiza con otros trabajadores (como Annette, que renunció a su trabajo como conductora para Uber y ahora se arrepiente) para obligar al gobierno a adoptar el Proyecto de Ley 5 de la Asamblea de California, por el cual pasarían a estar considerados como empleados, accediendo a beneficios y a un seguro médico.

Muchas otras personas de todo el mundo ofrecen sus testimonios, en breves extractos presentados como historias de Facebook o Instagram. Estamos hablando de esclavitud moderna, y Thompson explica que se trata de un modelo de negocio basado en enormes subvenciones por parte de los gobiernos, para que estas empresas puedan ofrecer sus servicios a los clientes a un precio mucho menor que su valor real. "Un subsidio semipermanente de nuestras vidas, que no puede durar mucho", como dice el propio Thompson.

Walsh ha logrado condensar una gran cantidad de información en apenas 88 minutos, y la forma en la que está narrada la historia no solo explica claramente el mecanismo de esta pseudo-economía, sino que también logra conectar emocionalmente al espectador con las historias humanas de los trabajadores. Después de ver esta película, tal vez te lo pienses dos veces antes de dejar una mala valoración a un repartidor solo porque estás de mal humor, o porque una bebida se ha derramado de un vaso de papel al ser transportada en una mochila en la espalda de un ciclista. Aunque la verdadera pregunta sería: ¿Estarías dispuesto a renunciar a la comodidad en la que se basa tu vida?

The Gig Is Up es una coproducción entre la canadiense Intuitive Pictures y la francesa Point-du-Jour. Dogwoof se encarga de los derechos internacionales.

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(Traducción del inglés)

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