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TRIESTE SCIENCE+FICTION 2020

Crítica: Dune Drifter

por 

- El director británico Marc Price juega con la estética low-tech estilo Roger Corman, con un ritmo agotador y diversos giros de guion que, sin ser originalísimos, mantienen viva la atención

Crítica: Dune Drifter
Phoebe Sparrow en Dune Drifter

Desde Ripley en Alien hasta Sarah Connor en Terminator, llegando a Rey en la reciente trilogía de Star Wars, la ciencia ficción le ha ofrecido a su apasionado público una gran cantidad de heroínas. La de Dune Drifter [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, que compite en la selección oficial del Trieste Science+Fiction Festival 2020, se llama Adler (Phoebe Sparrow, a la que hemos visto en Downton Abbey) y es la artillera de la nave de combate espacial Gray 6, en la unidad Gemini del escuadrón Dune (un claro homenaje a Frank Herbert y David Lynch). Tras estrellarse en el planeta desértico Erebus, junto con la piloto Yaren (Daisy Aitkens), Adler tendrá que enfrentarse, como muchas de sus compañeras de género, al extraterrestre de turno, en este caso un humano mutante (Simon Dwyer-Thomas).

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El guionista y director británico Marc Price se hizo un nombre en la industria en 2008 con su cinta Colin, conocida como la 'película de zombies de £45/$70' debido a su bajo presupuesto, y descrita por Martin Scorsese como una obra “salvaje, con una energía que lleva la idea de los zombis a otro nivel". Con Dune Drifter, el director nos sumerge en el espacio exterior desde el principio, en medio de una batalla de naves espaciales (unas maquetas diseñadas por David Ross y filmadas en su propio salón). El escuadrón Dune ha sido enviado para combatir contra los cruceros enemigos para poner fin a la guerra y conquistar el planeta Erebus. Los malvados Drekks han arrasado con toda Europa, Nueva York, Estambul y Quebec en apenas un par de ataques (unos objetivos estratégicos un tanto peculiares), y ahora se enfrentan a las naves del escuadrón, que caen como moscas. Gray 6 recibe un impacto y acaba estrellándose contra Erebus, donde la atmósfera exterior es insuficiente para sobrevivir (en realidad se trata de Islandia, donde el equipo rodó en tan solo siete días). Yaren está gravemente herida y Adler debe reiniciar la nave espacial, que tiene una bobina de plasma dañada. La única solución es reemplazarla por otra pieza de un barco enemigo, que se ha estrellado a pocos kilómetros de distancia.

El bajo presupuesto de la película puede apreciarse en los detalles, pero Marc Price adopta una estética lo-fi que recuerda a las obras de Roger Corman. La fotografía es de Noel Darcy, mientras que la película fue editada por el propio director, que utilizó proyecciones y fondos reales en lugar de cromas, evitando mucho trabajo de postproducción.

Price ha dotado a la película de un ritmo rápido y giros de guion que, aunque no son realmente originales, se desarrollan de una manera que logra mantener la atención del espectador. Y luego está Phoebe Sparrow, siempre combativa, con su rostro enmarcado por el visor del casco espacial, y que en tan solo unos minutos conquista nuestros corazones y entra de lleno en el escuadrón Grrrl Power. Encontrar el secreto para derrotar a los malos y salvar el mundo no es un trabajo para cualquiera.

Dune Drifter es una producción de Dead Pixel Productions. 4Digital Media se encarga de la distribución internacional.

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(Traducción del italiano)

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