email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

VISIONS DU RÉEL 2020

Crítica: Punta sacra

por 

- El documental de Francesca Mazzoleni sobre una comunidad que habita el Idroscalo de Ostia es un buen ejemplo de cine realista, que desprende autenticidad y visión estética

Crítica: Punta sacra

“Si miras Ostia desde el sentimiento de pertenencia, lo ves precioso”. Nadie quiere irse de Idroscalo di Ostia, un distrito costero de las afueras de Roma. Una franja de tierra donde el río Tíber se encuentra con el mar. Idroscalo es el lugar donde se encontró el cadáver de Pierpaolo Pasolini y donde, en los últimos sesenta años, ha surgido un barrio ilegal, repleto de casas y calles improvisadas. En 2010, varias de estas viviendas fueron desalojadas y demolidas, pero en la actualidad, Idroscalo di Ostia, es el hogar de 500 familias de la región. Y a pesar de las condiciones precarias y de la ausencia de suministros, nadie tiene intención de abandonar este extraño lugar atrapado entre el río y el mar: “paraíso” para algunos y hogar de sus raíces para todos.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Este es el mensaje que desprende el documental Punta Sacra [+lee también:
tráiler
entrevista: Francesca Mazzoleni
ficha del filme
]
, el segundo trabajo de Francesca Mazzoleni (Succede [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
), que debuta este año en la sección International Feature Film Competition del festival Visions du Réel (celebrado online). La directora, de 31 años, formada en la New York Film Academy y en el Experimental Film Centre de Italia, se centra en las mujeres de esta comunidad situada en la desembocadura del Tíber, un grupo de guerreras lideradas por la carismática Franca, una abuela de 58 años, admiradora de Pasolini y del Che Guevara. Pero Mazzoleni también presta atención a los niños y adolescentes que representan “el futuro de Idroscalo”, y en un prometedor rapero de origen chileno, Chiky Realeza, que da voz a estas personas que defienden la dignidad y el orgullo. 

Mazzoleni entra en los hogares y en la vida cotidiana de estas personas, para luego desaparecer. Conversaciones entre amigos, altercados entre madres e hijas, debates sobre el comunismo y sus méritos, secretos compartidos entre amigas: todo surge con libertad y naturalidad frente a la cámara. Hay un sentimiento fuerte de comunidad: cortarse el pelo o hacerse un tatuaje se convierte en un evento colectivo que se experimenta en grupo. Y después están las celebraciones (Navidad, Carnaval y varias conmemoraciones), los preparativos, ensayos de bailes y canciones, las máscaras, la decoración… Son las actividades a las que Franca y las demás mujeres se dedican con entusiasmo. De hecho, la desolación que sentimos al ver imágenes de esta franja de tierra grabadas por un dron, con sus calles inundadas y sus casas improvisadas, desaparece cuando la vitalidad de sus habitantes vuelve a ocupar la pantalla.

Y finalmente, el mar. Una presencia fuerte y amenazante (“desalojaron a las personas de sus casas, diciéndoles que venía una gran ola de Sardinia. Nadie ha visto esa ola”). Un mar ventoso, agitado y ruidoso, que la directora sabe grabar y representar de forma cinematográfica. La riqueza de los fotogramas, sobre todo las tomas que dan al espectador espacio para respirar, junto con la bonita música original de Lorenzo Tomio y las composiciones del inconfundible Theo Teardo, transforman Punta Sacra en una obra atractiva para los ojos y los oídos. Es un buen ejemplo de cine realista, que desprende autenticidad y visión estética. Esperamos que pronto encuentre su camino en el entorno más natural y adecuado: la gran pantalla.

Punta Sacra ha sido producida por Alessandro Greco en representación de Morel Film, y en colaboración con Patroclo Film. True Colours gestiona las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del italiano)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy