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PELÍCULAS / CRÍTICAS Italia / Francia

Crítica: Pinocchio

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- Matteo Garrone mantiene el espíritu original de la icónica marioneta, sin dejarse influenciar por las tendencias del cine fantástico actual, en la nueva adaptación del famoso cuento infantil

Crítica: Pinocchio
Roberto Benigni en Pinocchio

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 es una película infantil? Sí, tal vez. Esta es la dudosa respuesta a la pregunta que muchos se plantean antes de su cita anual con las películas navideñas. ¿Qué podemos esperar de un director que se ha inspirado en novelas policiales con personajes oscuros, como un taxidermista gay asesinado por su protegido o un hombre obsesionado con chicas anoréxicas? ¿Un director que ha alcanzado el éxito internacional a través del retrato de los negocios y crímenes de la camorra napolitana; que narró la paranoia de un participante de reality show; que más tarde mezcló fantasía del siglo XVIII con un trasfondo de terror; y que, por último, mostró la crónica de un peluquero canino que tortura a un bóxer hasta la muerte?

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Pinocchio es, ante todo, una película de Matteo Garrone que no se parece en nada a El cuento de los cuentos [+lee también:
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. Es una interpretación filológicamente correcta de un clásico de la literatura infantil italiana del siglo XIX. El director ha preservado el espíritu de la historia de Carlo Collodi que, en 1881, publicó la novela que creó a un icono universal y dio lugar a diversas interpretaciones filosóficas y psicoanalíticas. Garrone no se ha dejado influenciar por las tendencias reinantes en los relatos fantásticos actuales. Utiliza la tecnología más actual, sin fijarse en otros ejemplos. De hecho, se fija en ejemplos anteriores como Inteligencia Artificial, el proyecto de Stanley Kubrick dirigido por Stephen Spielberg. El Pinocchio de Garrone será desafiado en el futuro: Disney prepara un remake de su clásico animado de 1940, con una película en acción real dirigida por Robert Zemeckis, mientras Guillermo del Toro está trabajando en su propia versión de la marioneta, en stop motion y producida por Netflix.

Desde la primera secuencia de la película, Garrone nos sumerge en un mundo rural devastado por la hambruna; y la cinematografía de Nicolaj Brüel, que ya trabajó con Garrone en Dogman, recrea este mundo antiguo, entre la realidad y la fantasía, con una gama de colores claros y amarronados. Hasta la Tierra de los Juguetes tiene los colores de una casa de campo en lugar de parecer un Luna Park moderno. Roberto Benigni, que dirigió y protagonizó su propio Pinocchio en 2002, domina la película en el papel de Geppetto, y su gran expresividad garantiza una buena recaudación en taquilla. “He pensado en construir una bonita marioneta de madera: una que pueda bailar y hacer piruetas. Me gustaría recorrer el mundo con esa marioneta”. Con esta declaración de intenciones, Geppetto es el alter ego del director, que de un material puro como la madera (vida) busca crear un cine maravilloso. Las secuencias “horribles” están presentes pero de una forma más leve (el pie quemado de Pinocchio, su encuentro con el gato y el zorro, la transformación en burro), y ayudan a aplacar la historia y su argumento original. El joven actor Federico Ielapi se esconde tras el maquillaje del artista Mark Coulier (Harry Potter); y Massimo Ceccherini, que escribió la película junto a Garrone, es un magnífico zorro. Y aunque el hada de Marine Vatch resulta inexpresiva, las interpretaciones breves de actores como Gigi Proietti, Rocco Papaleo, Maria Pia Timo, Davide Marotta, Paolo Graziosi, Massimiliano Gallo, Teco Celio, Maurizio Lombardi y Nino Scardina recuerdan a la tradición teatral italiana a la que homenajea la película.

Pinocchio es una coproducción entre Italia y Francia, realizada por Archimede, RAI Cinema y Le Pacte, con Recorded Picture Company, en asociación con Leone Film Group, con la colaboración de MIBAC – Direzione Generale Cinema e Audiovisivo y Eurimages. Fue financiada por la región de Lazio, con la colaboración de la región de Puglia, la Fondazione Apulia Film Commission y la región de la Toscana, Toscana Promozioni, con el respaldo de Canal+ y Ciné+. HanWay Films gestiona las ventas internacionales.

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(Traducción del italiano)

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