email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

PELÍCULAS / CRÍTICAS Bélgica / Países Bajos

Crítica: Binti

por 

- El director y guionista Frederike Migom echa un vistazo a los inmigrantes sin papeles en Bélgica en su encantadora y política película dirigida a los niños

Crítica: Binti
Bebel Tshiani Baloji en Binti

Binti [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, la primera película del guionista y director Frederike Migom, ya ha cosechado varios premios, como el European Children's Film Association Award en el Festival Black Nights de Tallín o el premio a Mejor película infantil en el Cinekid de Ámsterdam. Su siguiente parada será la sección infantil del Festival de Cine de Sundance el próximo mes de enero, y supondrá su estreno en Estados Unidos.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Es fácil saber por qué esta película ha agradado tanto a la crítica como al público. Los temas son contundentes (familias rotas, inmigración y extinción animal) y la historia está contada en un estilo contemporáneo y lleno de encanto, donde los problemas se resuelven de forma conciliadora. Su excelente guión la convierte en una buena película para niños y adultos. Los efectos visuales son notables gracias a la explosión de color en el vestuario y en la escenografía, que mantiene la luz aunque la historia se vuelva oscura.

La estrella de la película es Bebel Tshiani Baloji, que interpreta a la Binti del título. Al principio, vemos a Binti muy contenta porque acaba de conseguir su suscriptor número 1.000 en su canal de YouTube. Sueña con ser tan popular como la presentadora belga Tatyana Beloy, que se interpreta a sí misma. Pero cuando la policía irrumpe en la casa donde viven como okupas, Binti y su padre congoleño, Jovial (Baloji), huyen porque residen en Bélgica sin papeles. La pareja tiene mucha química en pantalla, algo que no sorprende, ya que son padre e hija en la vida real. Baloji es un rapero, poeta y director de cine que nació en Lubumbashi (República Democrática del Congo) y creció en Bélgica. El casting refuerza la realidad del tema, para los que conozcan la vida del músico. Además, ambos aportan mucho carisma a sus respectivos roles.

Son acogidos por una familia Belga que también tiene sus propios problemas. Elias (Mo Bakker) está teniendo dificultades para aceptar la separación de sus padres biológicos. Pasa mucho tiempo en su casa del árbol, desde donde dirige una campaña para salvar al okapi. Elias está enfadado porque su madre, Christine (Joke Devynck, una actriz que fue candidata por el Partido Verde) ha iniciado una nueva relación con un vecino de clase alta, Floris (Frank Dierens).

El argumento se desarrolla de manera previsible: los niños planean que sus padres se casen para que Binti pueda obtener la residencia legal. Pero la necesidad de amor para que un matrimonio exista y funcione supone un gran obstáculo para su plan.

Es una película entretenida. En las mejores escenas podemos ver a Binti en el estudio de Christine, a Jovial aprendiendo a bailar para recaudar fondos para salvar al okapi y una cena muy picante.

Aunque la película esté dirigida a un público muy joven, Migom no esconde la gravedad del tema. La policía es una amenaza permanente y la sombra de la deportación planea sobre la familia. Es un debut excelente, que demuestra que el proverbio de no trabajar con niños en el cine es una falacia si se cuida a los actores jóvenes. Es el tango perfecto entre un tema serio y un tono desenfadado, que merece todos los aplausos.

Binti ha sido producida por la compañía belga Bulletproof Cupid y la holandesa Family Affairs; y coproducida por la belga Kwassa Films. Le Parc y JEF la distribuyen en Bélgica; mientras Level K gestiona las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy